

Nada es por casualidad y menos aún cuando hablamos de bocados y experiencias sensoriales que marcan un punto y aparte. Sabores y texturas con sello de identidad que nos sitúan en ese territorio de la excelencia con el que todos deseamos encontrarnos.
Sensaciones que solo están al alcance de esos productos premium que son el resultado de la ecuacíón perfecta cuando de conquistar el paladar se trata: la mejor materia prima y el buen hacer de unas manos cultivadas por los mejores maestros. Fórmula que desde sus orígenes es el ‘catecismo’ de Heladería D’Plocia.
Ubicada en la histórica calle Plocia, esa que forma parte fundamental de una ciudad con tintes milenarios, Heladería D’Plocia es el resultado de la pasión de unos padres por los helados y del conocimiento y el tesón de sus hijas por ofrecer bocados de esos que nos sitúan a las puertas del cielo.
Formadas en la cuna internacional del helado, Rímini (Italia), a la que acuden cada año en busca de inspiración, las propietarias de Heladería D’Plocia ofrecen a sus clientes una completa y singular carta de helados.

Una propuesta viva, variada y cautivadora que parte de la mejor materia prima, productos con denominación de origen procedentes de infinidad de países y reconocidos por la cámara de comercio italiana, y que temporada tras temporada Heladería D’Plocia coteja con prestigiosos heladeros en busca de nuevas fórmulas.
Así, con el objetivo de sorprender a los amantes del helado con nuevas experiencias, Heladería D’Plocia varía todos los días su espectacular oferta. Una paleta de colores, sabores y texturas que conforman más de 60 helados, en la que comparten destacado protagonismo los bocados más tradicionales, Tutti frutti o Turrón de jijona, y los más exóticos, como el Cacao de Perú o la Crema tropical.
En este santuario del helado, en el que resaltan los veteados puros que solo son capaces de regalarnos productos elaboradaos con onzas de chocolate puro belga cien por cien, también son protagonistas la granizada, los batidos helados, la horchata o los polos de puré de frutas artesanales, que son elaborados según demanda.
Conscientes de la universalidad del helados, Heladería D’Plocia también elabora productos aptos para intolerantes a la lactosa, sin azúcar, sin gluten y para veganos.
De este modo, los amantes del helado con problemas de intolerancia pueden llevarse a casa más de un sabor de helado gracias a las tarrinas de 1,5 litro con división de las que dispone el establecimiento y que garantizan la protección del producto al cien por cien.
Asimismo, en ese objetivo de hacer del helado un universo al alcance de todos, Heladería D’Plocia cuenta con unas instalaciones modernas y muy cómodas, con un acceso personalizado para las personas con discapacidad.
En definitiva, una apasionante y apasionada aventura en torno al helado de la que es parte fundamental su personal, profesionales formados en la manipulación de alimentos de alto riesgo y en continuo proceso de aprendizaje.