

La situación geográfica de Cádiz ha hecho de esta provincia, desde la fundación de su capital hace más de 3.000 años, lugar de encuentro y parada de viajeros de todos los tiempos. Hoy es un destino turístico de moda porque es auténtico, moderno y supo salvarse de la explosión turística de los años 60. La eficacia en la gestión de eventos, una excelente planta hotelera y un turismo con denominación de origen han convertido a Cádiz en un destino privilegiado. Y es que la variedad de la costa gaditana hace que podamos imaginar que hay una playa para cada estilo de persona.

Desde La Barrosa a Santa María del Mar, pasando por Cortadura, un entorno prácticamente virgen, La Caleta, en el popular barrio de La Viña, o La Victoria, quizás la más concurrida de todas. En ellas se puede disfrutar, pasear, sentir y oler un conjunto de sensaciones únicas que sólo es posible encontrar en un lugar tan predilecto como Cádiz. Por ello, no es de extrañar que la costa gaditana haya sabido conquistar el corazón de un cada vez mayor número de músicos, actores, escritores, políticos, deportistas y empresarios que han encontrado en esta provincia su lugar preferido para refugiarse y disfrutar de la intimidad y privacidad que ofrecen los hoteles gaditanos y sus excepcionales servicios. Hoteles como el Barceló, el Iberostar o el Valentín, entre otros.
Huéspedes distinguidos como los músicos Alejandro Sanz, Pasión Vega, Ana Belén, Víctor Manuel o Miguel Ríos. Deportistas como el tenista Djokovic, o periodistas deportivos como Jorge Valdano o Juanma Castaño. Actores como Hugo Silva, Belén López, Ana María Polvorosa, Eduardo Casanova o Dani Rovira, que han hecho de la costa gaditana su plató para rodar unas vacaciones perfectas en un lugar único para recargar las pilas y afrontar nuevos proyectos. Porque junto a sol y playa, la provincia de Cádiz ofrece una gastronomía única en la que convive desde el tradicional pescaíto frito gaditano a propuestas mucho más elaboradas en lugares como Arsenio Manila o Cataria, sin olvidarnos del oro rojo del mar, el atún salvaje de almadraba. Sus puestas de sol tomando una copa y sintiendo la brisa del Atlántico en lugares como Kalabeach o Nahu, son otra buena razón para disfrutar de una tierra singular.