

A unque ya forman parte de ese escenario llamado Cádiz, de sus calles y paseos, las conocidas como Las Bicis Naranjas nacieron en 2014 con un espíritu muy diferente al actual. Así, sus orígenes se remontan a una tienda de alquiler, en la que se ofertaban algunos accesorios y existía un pequeño taller.
No obstante, este atractivo proyecto no tardó en evolucionar, pasando a integrar un sinfín de servicios para los amantes de tan atractivo y saludable medio de transporte y ocio.
Una revolución que le llevó a contar con tienda de ventas (accesorios, componentes, etc.), promover actividades y algo muy especial, inexistente hasta entonces, apostar por la restauración de bicicletas.

Especializados en bicis urbanas y, sobre todo, en antiguas, desarrollan un meticuloso trabajo de la mano de su creadora y propietaria, Deborah, que ha logrado hacer realidad su sueño.
Tal y como Deborah Ribalta defiende, la filosofía y esencia de Las Bicis Naranjas es el trabajo delicado, bien hecho, slow y respetuoso con el medio ambiente. Respeto que se proyecta a través del fomento de un transporte sostenible y, por otro lado, dando una nueva vida a objetos que de otra manera acabarían en la basura (con esto se reduce también el consumo). Todo ello, apostando por un proceso de restauración con personalidad, en favor de acabados únicos y originales.
Así, si vienes a Cádiz, no dudes en subirte a Las Bicis Naranjas para disfrutar de un modo diferente de todo lo que la ciudad te ofrece. Circula por el carril bici recién estrenado y sumérgete en rincones llenos de historia, desde el casco antiguo hasta el Fuerte de la Cortadura, donde la playa se convierte en salvaje.
¡Vive la sensación de volar con nosotros!